Un robot, impresión 3D y drones: la construcción del futuro ya está aquí

No tardará mucho en llegar. Primero fue la impresión de edificios en 3D a la que ahora se unen la robótica (robot y drones) y la fabricación digital. El resultado es Cogiro, un robot guiado por cables que permite la creación in situ de pequeños edificios sostenibles. Esta tecnología española mejorará el proceso de cosntrucción, haciéndolo más sostenible al necesitar menos materiales, menos tiempo y menos energía

La innovadora tecnología ha sido desarrollada por Tecnalia junto con el Institute for Advanced Architecture of Catalonia (Iaac). En concreto, esta investigación ha formado parte del programa Open Thesis Fabrication en el que alumnos y profesores de IAAC acompañados de ingenieros de Tecnalia han estado investigando durante seis meses sobre la impresión 3D de piezas de gran tamaño y 100% naturales para el sector de la construcción.

 

 

 

 

 

El robot Cogiro, guiado por una estructura de cables, en plena acción.

“La principal innovación que hemos realizado ha sido la unión de la tecnología de robótica de cables con la tecnología de impresión 3D”, señala Mikel Barrado, responsable de mercado para edificios y ciudades inteligentes en Tecnalia. En este sentido, no sólo es posible la producción de piezas personalizadas, sino también la obtención de información en tiempo real del estado de la construcción.

Para situarnos, la tecnología de la robótica de cables es la utilizada en los estadios deportivos para mover la cámara de televisión por encima de los deportistas y los espectadores ofreciendo imágenes cenitales de cualquier punto del estadio de una manera espectacular. Estos aparatos permiten mover objetos en espacios muy amplios de una forma más barata y eficiente que las soluciones basadas en robots con elementos rígidos. “Y por esta razón”, remarca Barrado, “la tecnología de robótica de cables es ideal para la impresión 3D de grandes piezas y estructuras como las que se necesitan para el sector de la construcción”.

Así es. Esta tecnología puntera con sello español permite la fabricación de estructuras y edificios siempre que estén dentro del espacio de movimiento del robot. “En nuestro caso, hemos implementado un prototipo de 15 metros de ancho, 11 metros de largo y por seis metros de altura”, destaca el representante de Tecnalia. Además, este tipo de robot de cables sólo necesita unos motores, cabestrantes, cables y una estructura ligera, “por lo que es mucho más fácil de transportar y reconfigurar para adaptarse al terreno que otro tipo de robot, haciendo muy prometedores los resultados que hemos obtenido”, asegura.

Con vistas a 2020 en que todos los edificios que se construyan deberán de ser de consumo de energía casi nulo, esta tecnología será una gran aliada de la construcción responsable y eficiente. Según Barrado, mejorará el proceso de fabricación y construcción haciéndolo más sostenible por necesitar menos materiales, menos tiempo y menos consumo energético que los procesos tradicionales.

Y aunque actualmente, consideran desde Tecnalia, el sector no está preparado para realizar un salto tecnológico tan grande como para construir las casas por impresión 3D directamente en el solar de la obra, la industria de los productos de construcción cada vez tiene más robots y está más automatizada. Por ello, la estrategia a corto plazo es vender robots de impresión 3D a las empresas fabricantes y en estos momentos, reconoce Barredo, ya se está en conversaciones con empresas de prefabricados de hormigón interesadas.

Pero, ¿cuál es el proceso de trabajo de este robot para una construcción, por ejemplo, de un pequeño edificio? Por un lado, es necesaria la fabricación del material de construcción. “Es preciso tener en cuenta que los materiales utilizados en el proceso de impresión 3D son diferentes a los tradicionales, porque en cuanto se deposita el material, éste debe curar (caso de materiales plásticos) o, en su caso, fraguar (caso de hormigones) rápidamente para evitar el colapso de la estructura”, expone Barredo.

“Por otro lado”, explican desde Tecnalia, “es necesario la realización del diseño 3D digital del proyecto constructivo optimizándolo para la nueva técnica de impresión“. En este caso también se debe considerar que el comportamiento estructural, térmico o acústico de una estructura construida por los medios tradicionales es diferente a las estructuras creadas por impresión 3D. Finalmente, a partir del modelo 3D se deben generar las trayectorias que debe seguir el robot en su proceso de impresión. Conseguido esto, Cogiro pasará a ser autónomo.

El Mundo, 29 abr. 2017

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